NOTICIAS DE LOS PERIODISTAS DE GUANAJUATO







EL DERRUMBE DE UNA INSTITUCIÓN GUANAJUATENSE.

LA UG SÍMBOLO DE DECENCIA, MORAL, RECTITUD Y ENSEÑANZA GUANAJUATENSE, EN VÍAS DE DESAPARICIÓN.








Foto by: periodistasdeguanajuato.com



17-08-2018
En su más querida y conocida obra literaria, Jorge Ibarrgüengoitia nunca se imaginó, que lo plasmado como irreverencia, chiste, burla o reconocimiento a una sociedad, rebasara los límites de la decencia y moral marcadas por los cuevanenses desde años inmemorables.

Ibargüengoitia en su libro, Estas Ruinas Que Ves, destaca partes de la sociedad guanajuatense como hipócritas, traicioneras, rebeldes, liberales para los años 50’s, incluso, recuerda a lo más sagrado de los cuevanenses, la Universidad de Guanajuato y pone muy por debajo de la Institución Educativa, a sus dirigentes, recordando a un Rector que se orinaba en plena Plaza de la Paz en completo estado de ebriedad.

Aún el escritor guanajuatense fue más allá, platicó de familias de ultra derecha, super conservadoras, que por cierto hasta la fecha existen, como libertinas, desordenadas, con amoríos de todos contra todos, sin dejar pasar la frase de que Hasta en Las Mejores Familias Pasa.

Pero dentro de toda esta liberalidad, de avanzadas intelectualidades de la época, Jorge Ibargüengoitia ni ningún guanajuatense o cuevanense se hubiera imaginado, lo que Luis Felipe Guerrero Agripino haría con la máxima casa de estudios de Guanajuato, la centenaria Universidad de Guanajuato.

Hay cosas que ni en las mejores familias pueden pasar decía un escritor al encararse con Ibargüengoitia en sus comentarios sobre los guanajuatenses, y menos, decía, perderán Las Buenas Conciencias.

Pero todo esto Luis Felipe Guerrero Agripino lo dejó en el más lejano pasado, ya que hoy la UG cómo Institución educativa, deja mucho que desear.

Estudiantes de intercambio con el extranjero asesinados bajo la tutela de la UG, una estudiante que se suicida desde la parte más alta y emblemática de la UG, el antiguo edificio de idiomas, la torre más reconocida de la UG. Maestros que agreden misógicamente a sus alumnas y compañeras en las redes sociales, maestros denunciados penalmente por acoso sexual y laboral, familias universitarias destruidas por las drogas y el narco.

Hoy la Institución más importante del Estado de Guanajuato y una de las Universidades oficiales que llegara a ocupar la lista de las 10 mejores del País, se derrumba ante demandas, denuncias, fraudes y para rematar, FIESTAS DENIGRANTES Y BOCHORNOSAS.

Desde los años 50’s y después de las verdades que dijeran los famosos escritores Jorge Ibargüengoitia y Carlos Fuentes, salieron a la luz acciones y actitudes de diversos cuevanenses, reprobables en esa época, como amoríos de maestros con alumnas, de alumnas con alumnas, de maestras con alumnos, de alumnos con alumnos, de maestros con alumnos y hasta de familiares contra familiares.

Claro que en Guanajuato esto no era más que la comidilla de la sociedad y al contrario, era de fama y reconocimiento para los involucrados, pero nunca, nunca de los nuncas, se involucraba a persona ajena en sus deslices ni en sus fiestas conocidas como de “Sábana”, o de “Llavero”. Siempre los participantes eran por su gusto y claro que guardaban el secreto hasta después de la misma muerte.

La mayor parte de los fiesteros y fiesteras, pertenecían de alguna forma a la Universidad de Guanajuato y su respeto por la institución era extrema, pero hoy en día, esto se ha derrumbado al vacío.

Guanajuato desde esas épocas, ha mostrado tolerancia a todos los pensamientos y sobre todo a las creencias, donde por supuesto entran la preferencias sexuales, pero nunca ha dejado de ser una sociedad conservadora y de BUENAS COSTUMBRES.

Por eso llama enormemente la atención, que el Rector General de la Universidad de Guanajuato, incluyera en su comida institucional por el Tercer Informe de Actividades, un SHOW no permitido entre la sociedad.

Podría decir Guerrero Agripino, como lo ha hecho en repetidas ocasiones, la ropa sucia se lava en casa y cree que la UG es su casa, pero la realidad supera la ficción y lo que pase en la UG le pasa a toda la sociedad guanajuatense y en especial a la cuevanense.

Ya por tradición, los rectores después de rendir su informe de resultados ante la comunidad universitaria, ante la sociedad guanajuatense y ante las autoridades correspondientes, al ser la UG dependiente de los recursos públicos y de los que tiene que dar cuenta a todos los mexicanos, se reúnen en una comida muy selecta, solo para los más allegados a los que en ese momento son los que ostentan el más grande reconocimiento, la Rectoría General de la Universidad de Guanajuato, incluso, posición de mayor reconocimiento que la de Gobernador del Estado.

Pero en esta ocasión, a propios y extraños les extrañó, que en la comida, a donde asisten los más allegados a Rectoría, se incluyera la participación de una chica en vestidos no apropiados para una Institución Educativa, bueno, no apropiada para ninguna Institución Oficial, bueno, no apropiada para una comida de gente decente, bueno, no apropiada para familias completas de una sociedad conservadora y hasta de Ultra Derecha, bueno, no apropiada para una comida en un recinto Patrimonio Cultural de la Humanidad.


Foto by: Redes Sociales



Perplejos maestros de avanzada edad, incluso unos acusados de Acoso Sexual contra Alumnas de la UG y empleadas de la misma Institución, quedaron perplejos y boquiabiertos, al percatarse de la aparición del participante del Show de Guerrero Agripino.

La desfachates superó sus conciencias y muchos de inmediato se levantaron de sus sillas prestos a alcanzar la salida que en un instantes se llenó de gente huyendo.

Tal fue la desesperación de alguno por salir de inmediato del recinto, que ni siquiera recordaron que había que pasar por el besa manos universitario para decirle a Agripino lo grande que es, la grandeza endiosante que lo ha envuelto durante tres años por sus compinches y aduladores pagados por la UG.

Como hubiera dicho Ibargüengoitia y Fuentes en sus buenos tiempos, “tremendas nalgas asomaban de tan despampanante mujer encima de la mesa de honor y que se las restregaba en las barbas del Rector General”.

Aunque todo hubiera sido de chiste, hubiera sido emocionante, hubiera sido hasta agradable y de buena puntada de parte del Rector General, si la despampanante mujer hubiera sido eso, mujer, pero no, la artista es un reconocido miembro de la gay, conocido travesti, conocido personaje que gusta no de las buenas costumbres y menos cuenta con buenas conciencias.

Así la comida del Rector General Luis Felipe Guerrero Agripino terminó en tremenda Orgía, pero no de las de los 50´s, donde se orinaban en la Plaza de la Paz, o que se encueraban hombres y Mujeres en el FBI, o que se quedaban atónitos al verle las pantaletas y ligueros por debajo de la falda a integrante del grupo de intelectuales de la época.

Antes la sorpresa era que la esposa o esposo de algunos de los participantes se enterara de los deslices sin ser invitado, ahora de lo que se debe uno cuidar en las comidas del Rector General de la Universidad de Guanajuato, Luis Felipe Guerrero Agripino, es que de las chicas sexys que se suban a las mesas a bailar y contonear su cuerpo, se aparezca tremendo miembro no reconocido y cachetee a decentes universitarios como si la policía local los agarrara a MACANAZOS por orinarse en la vía pública.











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