NOTICIAS DE LOS PERIODISTAS DE GUANAJUATO







CRISIS EN LA UNIVERSIDAD DE GUANAJUATO YA DEJA ESTUDIANTES MUERTOS.

AHORA BUSCAN A QUIEN ECHARLE LA CULPA.




Foto by: Iván Stepanenko Jiménez



20-08-2017
Parece que cuando Luis Felipe Guerrero Agripino tomó protesta como Rector General de la Universidad de Guanajuato, no le importó saber de las responsabilidades que estaba adquiriendo y ahora busca culpables de todos los errores que él y su equipo cercano de colaboradores han cometido desde su asunción.

Este equipo que incluye desde políticos sin experiencia académica, menos profesional en puestos directivos de primer nivel, hasta amigos cercanos y de la infancia, han llevado a la Universidad de Guanajuato, la máxima casa de estudios de la tierra del Ex Presidente de la República Mexicana Vicente Fox Quesada, a una crisis tal, que pone en peligro la vida, tanto de los estudiantes, como de los miles de trabajadores que en ella laboran día a día.

En los últimos meses, un empleado muerto, un colaborador de contratistas grave, y ahora una estudiante fallecida en condiciones perfectamente previsibles y, cada evento, por error de las autoridades de la Universidad de Guanajuato.

Los dos primeros se accidentaron por le pésima atención en los ordenamientos mínimos de seguridad para trabajadores dentro y fuera de la Universidad y por la evidente negligencia de los responsables de esta institución, desde su Rectoría General, pasando por de los Rectores de Campus y Direcciones de primer nivel, que no les importaron los avisos ni mucho menos les interesó la integridad física de los involucrados.


Foto by: Iván Stepanenko Jiménez



Pero el accidente de la estudiante, (muerte por suicidio), es inverosímil, es no una negligencia, no es un descuido, es un verdadero asesinato por soberbia, por incompetencia, por irresponsabilidad, por falta de ética profesional, por (POCA MADRE Y FALTA DE AMOR LA UG).

La muerte de una estudiante, y que la UG se llena la boca de decir que tenía una fuerte depresión y estaba siendo ya atendida, no muestra más que la deshumanización con que los directivos de la UG se manejan ante las necesidades prioritarias de los alumnos de la Institución.

No se dieron ni siquiera cuenta de las aseveraciones, que por medio de un boletín de prensa expusieron ante la sociedad mundial, realizado por supuesto por una encargada de la Comunicación Social que no se sabe ni la O por lo redondo en este tema, donde tratan de envolver a la ciudadanía con palabras de que estaban al tanto de que la alumna se podría suicidar, pero que nada hicieron para ello.

El correr de inmediato al encargado de la Seguridad de la UG, no solamente es una acción de ignorancia, inmadurez académica y política, sino que demuestra la inmundicia que se maneja hoy en la Universidad de Guanajuato, donde, su Rector General, alardea de trabajar para los estudiantes y no para la opinión pública, cuando incluso, al trabajar con Recursos Públicos, tiene la obligación, por ley, de rendirle cuentas a todo el pueblo mexicano, y debio dejar al director de la seguridad, para hacer frente, junto con el Rector General, de la muerte de una estudiante que a todas luces, se pudo evitar.

La atención médica y sicológica que la UG pretende vender a precios de oro, a través de una Red Médica que ha demostrado solo ser la alcancía personal del Rector General y sus más allegados, no funciona para los que la UG debe su existencia, ya que afirma la Institución, que la alumna ya estaba siendo atendida y en sus narices pasó lo que ellos debieron impedir, SABÍAN QUE SE PODRÍA SIUCIDAR Y NO HICIERON NADA.


Foto by: Yaroslav Stepanenko Díaz



Pero lejos de todo esto que la Universidad de Guanajuato pretendió encubrir, a base primero de tratar de cerrarle el paso a los medios de comunicación y que en contubernio con las autoridades municipales, hasta agredieron físicamente a un reportero reconocido de Guanajuato, y después con amenazas de correr a los que de alguna forma informaran de esto hecho y que llegara a la ciudadanía, preocupa que lo que pasa en la actualidad en la Universidad de Guanajuato, o lo sepa nadie, ni siquiera el Rector General, y para muestra un botón, la agresiones documentadas de acoso sexual y laboral que están denunciadas en la Procuraduría de Justicia y que no se les ha dado el seguimiento legal correspondiente.

Luis Felipe Guerrero Agripino no solamente es encubridor de delincuentes, sino que es participe de las fechorías cometidas por sus protegidos, desde compras a precios elevados fuera de la Ley, hasta la muerte de personas al interior de la Institución y que se pretende manejar como, errores administrativos o daños colaterales en busca de un bien común, aunque este sea personal en busca de un puesto político.

Guerrero Agripino no solamente ha pasado a la Historia de la Universidad de Guanajuato cómo el primer Rector General que sacó las actividades Estudiantiles al exterior, realizando el Informe de Actividades al Consejo de la UG y la Bienvenida de Estudiantes fuera de las instalaciones educativas, sino que además, podría ser el Primer Rector General sin terminar su primer periodo por perseguir una posición política, por supuesto, ya es el Primer Rector General donde, a sabiendas, se le suicida una estudiante en la parte más emblemática de la Universidad, el Observatorio, que es la parte más alta de la misma y que es parte de la Historia de Guanajuato, de México y del Mundo.

Pero lo peor, es que ahora uno de los daños colaterales de estas negligencias, irresponsabilidades e ignorancias, ha pegado directamente en las pretensiones personales del que hasta ahora es el Rector General de la que dice, sin sustento, es la tercer mejor Universidad de México, Luis Felipe Guerrero Agripino, ya que su salida de la Universidad, no será conocida por buscar un escaño político, sino por la muerte de una inocente estudiante que cavó su tumba al llegar a una Casa de Estudios cuidada por gente sin alma, sin corazón, sin escrúpulos, que la dejó al desamparo de su depresión, y orillándola por esta desatención, a buscar, anunciando a grito su acción, a tirarse desde lo más alto de una Universidad que ha caído, junto con ella, en lo más bajo del abismo.

La tan anunciada salida de Agripino, podría ya no ser producto de la búsqueda de un puesto político, sino la salida de un criminal, acusado del asesinato moral, de una estudiante que pedía a gritos la ayuda que los irresponsables directivos de la Universidad de Guanajuato, se negaron a darle.


Foto by: Iván Stepanenko Jiménez



Y ahora es la hora de buscar culpables, ya se corrió al encargado de la seguridad, seguramente se correrá a la doctora que le estaba dando atención sicológica a la estudiante, podrían hasta culpar a la familia de la víctima argumentando se le había avisado y son los responsables de su hija, y hasta podrían decir que no había responsabilidad porque en este semestre no era alumna inscrita, como ya lo aseguraron en algunas declaraciones, “la chica no se inscribió al 4º semestre”, buscando seguramente la evasión de la Justica. Pero el hecho ahí está, la chica con evidentes trastornos por depresión, ya diagnosticada, fue dejada sola, se les dio el tiempo y las posibilidades para su acto, indebidamente se le dio acceso a una instalación donde es evidente que nadie puede entrar a las horas que ella lo hizo y menos al lugar a donde se trasladó, aunque Guerrero Agripino argumente que es un espacio público de acceso ilimitado y hasta podría argumentar que todo mundo sube en estos días y noches en preparación a la llegada del Eclipse Solar del próximo 21 de agosto. Si estos últimos hubieran sido los hechos, la alumna no podía tener acceso por no ser estudiante de la Universidad, menos hubiera llegado hasta donde llegó, a esas horas en fin de semana, cuando los estudiantes, todos, se encuentra en los bares y cantinas de la ciudad y conocidos, y la UG es el último lugar posible donde una estudiante podría tener interés en acudir, (que es otra de las irresponsabilidades de la Rectoría General por haber constituido como tradición, que los alumnos, martes, jueves y fines de semana no salgan de los bares y cantinas), y los actos posteriores, incluso a través de la fuerza bruta y física contra reporteros de la fuente, trasgrediendo la Libertad de Prensa y la Libertad de Expresión, de que acto tan atroz, irresponsable, inhumano, perverso y sin moral, se diera a conocer. Sería inmoral e irresponsable, denunciar también que la Universidad de Guanajuato es un lugar donde los alumnos y trabajadores se juegan la vida al asistir a ella, pero si es de aclarar e informar, que hoy, la Universidad de Guanajuato, cuenta con Rector General, Rectores de Campus, directivos de primer nivel y colaboradores, inexpertos e ignorantes.










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